Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

martes, 23 de agosto de 2016

Cambios que experimenta el hombre cuando se excita

El cuerpo humano experimenta distintas reacciones antes, durante y después de un encuentro sexual. Estos pueden ser cambios fisiológicos o emocionales.

Esta vez, vamos a hablar de los cambios que suceden en el género masculino al momento de la excitación. El sitio mexicano Salud 180, elaboró una lista y nosotras te vamos a contar algunas cosas que se mencionan, ya que siempre es importante aprender de la sexualidad tanto de los hombres como de las mujeres. Los signos de la excitación masculina

Cambios en el órgano genital
"Con la excitación aumenta la circulación sanguínea y se concentra en el área de la pelvis, lo cual ayuda a la erección; el grado dependerá de la intensidad de los estímulos sexuales”, señalan en el sitio de salud.

El corazón late más fuerte
Durante el momento de excitación, aumenta la frecuencia cardíaca con más de 175 latidos por minuto y sube también la presión arterial.

Liberación de líquidos
Cuando el hombre está en la fase de meseta, que es cuando ya están erectos y el orgasmo es inminente, se expulsa un líquido transparente que proviene de la glándula de Cowper y se le conoce como pre-semen. Los expertos del sitio mexicano afirman que éste sirve para cambiar el equilibrio del pH de la uretra a fin de que sobrevivan los espermatozoides.

Movimientos musculares
"Cuando el hombre alcanza el orgasmo, los músculos de la base del pene se contraen de forma rítmica. Además, se experimenta una tensión muscular en todo el cuerpo”, explican, agregando que estas mismas contracciones se experimentan en manos y pies.

15 términos sobre sexualidad que quizá no conozcas


La Vanguardia / Rocío Navarro
¿Sabes lo que es la grisexualidad o lo que significa el movimiento LGBTQ+? Desde hace algunas décadas la sexualidad ha expresado de forma manifiesta su diversidad, ramificándose en una suerte de géneros a los que le continúan apareciendo etiquetas.

Un abanico de posibilidades
Las siglas LGBTQ+ hablan sobre la diversidad sexual que ocupa la actualidad. Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales, Queer, Intersexuales, Asexuales y todas sus derivaciones.

"Desde la mitad de los años noventa, un grupo cada vez mayor de personas intersexuales en Europa y en todo el mundo han alzado sus voces”, indica Dan Christian Ghattas, cofundador de la Organización Internacional Intersexual Europea. Gracias a ello, desde el año pasado, esta comunidad ha conseguido estar presente en la política Europea e Internacional.

¿Existe un número ideal de parejas sexuales?
Pero, ¿qué define a este perfil? "Se trata de individuos que han nacido con características sexuales (como cromosomas, genitales o estructuras hormonales) que no pertenecen estrictamente a las categorías masculinas o femeninas o lo hacen al mismo tiempo”, explican desde la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex.

La comunidad asexual también ha reivindicado en los últimos años su identidad respecto al sexo y las relaciones.

"Se trata de alguien que no experimenta atracción sexual hacia otras personas”, comenta Aven, la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad. Aunque desde la organización aclaran: "Es una característica que se refiere solo a la atracción sexual ya que la orientación romántica de cada persona no tiene por qué coincidir con la sexual”.

El hecho es que la multiplicidad de opciones sexuales se manifiesta en la cotidianidad, lo que incorpora una lista de neologismos relacionados con sus experiencias de género. Por ello, le ponemos significado a 15 vocablos que llegarán a tus oídos de un momento a otro.

1. Pansexualidad: es la atracción sexual hacia las personas, independientemente de su sexo o identidad de género (incluye hombres, mujeres, personas agénero, transgénero, transexuales, intersexuales, género fluido, intergénero y cualquier género o identidad de género).

2. Alosexualidad: es lo opuesto a la asexualidad. Una persona alosexual se siente atraída hacia personas heterosexuales, homosexuales, bisexuales, pansexuales y otros tipos de sexualidad.

3. Skoliosexualidad o Escoliosexualidad: atracción sexual hacia personas no-binarias. Es decir, personas cuya identidad sexual difiere con el sexo con el que nacieron.

4. Androginosexualidad: es la atracción sexual hacia personas andróginas, que tienen características tanto masculinas como femeninas.

5. Ginosexualidad: es la atracción sexual hacia las mujeres.

6. Androsexualidad: atracción sexual hacia los hombres.

7. Gris-asexualidad: se trata de un concepto a caballo entre la sexualidad y la asexualidad, aunque se acerca más a la asexualidad. Las personas que se denominan grisasexuales sienten atracción sexual hacia otras, pero solo en circunstancias específicas.

8. Transeróticos: personas que se sienten atraídas hacia otras que son transgénero o transexuales.

9. Monosexualidad: es atracción sexual hacia un solo y determinado sexo o identidad de género. El concepto engloba los términos homosexualidad y heterosexualidad.

10. Polisexualidad: es la atracción sexual hacia varios grupos de personas de determinado género biológico o identidad de género.

La diferencia con la pansexualidad es que las personas pansexuales se sienten atraídas por otras con cualquier identidad de género o sexo, mientras que en la polisexualidad se excluye algún grupo.

11. Heterorromántica: son aquellos que sienten atracción de forma romántica, pero no sexual, por un sexo o género distinto al suyo.

12. Homorromántico: al igual que los heterorrománticos, los homorrománticos solo sienten atracción romántica -y no sexual- por las personas del mismo sexo.

13. Birromántico o panromántico: son personas que se sienten atraídas románticamente por múltiples sexos .

14. Arromántico: son las personas que no sienten ningún tipo de atracción romántica hacia a ningún sexo.

15. Alorromántico: aquellas personas que experimentan atracción romántica hacia personas concretas.


Creencias populares que rompen relaciones

Relaciones amorosaspreguntas frecuentes

Nuestra cotidianidad está inundada de historias, preguntas, consejos y muchos contenidos e ideas sobre las relaciones de pareja y el sexo.

En todas las conversaciones se escuchan creencias que nos inculcan desde que somos pequeños. Frases que repiten nuestros padres, hermanos, amigos y hasta las canciones.

El amor es un sentimiento tan frecuente en nuestras vidas, que todos tenemos una definición de él, una opinión sobre qué es amar y qué no, una postura sobre qué hacer para que funcionen o se destruyan las relaciones de pareja, que cada uno de nosotros lo crea teniendo como base su historia.

De esas frases, hay muchas que se repiten tanto que empezamos a asumirlas como “verdades sobre el amor” y se convierten en mandatos inexorables.

Algunos de estos guiones se van modificando con el paso del tiempo y otros se mantienen a través de los siglos. Muchos son sanos y ayudan a las relaciones de pareja y otros tienen la particularidad de intentar mantenerlas a

flote, mientras que paradójicamente

las van destruyendo.

En el ejercicio de la psicoterapia de parejas, se ve constantemente cómo estas frases son un gran obstáculo para construir sanamente el amor y mantener a flote una relación y la individualidad de cada uno de sus integrantes.

Hoy se presentan algunas de ellas,

para que las pienses y las reestructures si así lo consideras necesario.

1. La media naranja

Esta es una de las creencias más nocivas cuando se quiere entablar una relación de pareja y, también, a la hora de salir al mercado de la seducción y la conquista.

Esta creencia carga con la idea de que si no estamos en pareja estamos “incompletos”, por lo tanto, necesitamos de alguien que nos ayude a ser felices, a estar completos.

Claro, es probable que encuentres una pareja, sin embargo, corres el gran riesgo de que poco a poco, a futuro, esa persona no te “complete” realmente, pues esa es una tarea individual, la de lograr sentirnos plenos. Esta idea,

puede provocar el aburrimiento.

2. Todo el tiempo juntos

Pasar muchas horas con tu pareja es algo soñado. Estar juntos en todo momento y todo lugar es una idea que las novelas y comedias románticas nos han vendido muy bien.

Sin embargo, tiene un riesgo, y es que podemos empezar a perder contacto con nosotros mismos, nuestros gustos, pasatiempos y hasta con los amigos.

No ahogues el tiempo de tu pareja

y, al mismo tiempo, también busca cosas para hacer en tu espacio libre o actividades que hagan sin la necesidad de la compañía de tu pareja.

Estos espacios son fuentes poderosas de crecimiento y enriquecimiento también para el mundo de la pareja.

3. seguir como cuando eran enamorados o novios

Esta es una de las ideas más románticas de las parejas cuando inician su convivencia luego del matrimonio o después de tomar la decisión

de compartir el mismo techo.

La convivencia exige manejos de tiempo, dinero, comunicación y tolerancia, muy diferentes a los que se vive el noviazgo; por lo tanto, es importante entender y prepararse para esta nueva etapa de vida en común.

Enfócate también en incluir estos nuevos elementos a la convivencia y ten claridad en que las cosas cambiarán.

4. Mi pareja satisface mis necesidades emocionales

Cuando se pone en la pareja la responsabilidad de la satisfacción de nuestras necesidades, nos desempoderamos y, al mismo tiempo, se corre el riesgo de hacer que el otro se canse o simplemente no se sienta seguro de asumir esa tarea.

5. soy tuyo - tuya

El peligro de esta creencia es que puedes atraer a la relación ideas de posesión y límites a la libertad del otro.

Deja a su esposa para casarse con su suegra

Suraj Mahto, de solo veintidós años, dejó a su esposa Lalita para pasarse con su suegra, Asha Devi, de 42. Pero ahora quiere divorciarse, arrepentido de su decisión.

Todo comenzó cuando la señora Devi fue a quedarse con la pareja en la villa de Puraini, el año pasado. Ella lo cuidó cuando estaba enfermo. Y ahí fue cuando se enamoraron. Luego, cuando ella volvió a su casa, él la llamaba y hablaban por horas. También la llegó a visitar a su casa. Lalita pronto se dio cuenta de todo y le dijo a su madre que se alejara, pero se negó a hacerlo, la pareja se casó en junio. Pero después, vieron que habían cometido un error. Quo.es

viernes, 19 de agosto de 2016

Las jóvenes españolas casi no usan anticonceptivos

El ginecólogo del Hospital del Mar de Barcelona, Sergio Haimovich, ha asegurado que las adolescentes españolas y las mujeres mayores en edad fértil son las que menos métodos anticonceptivos utilizan, y ha recordado que el preservativo es la anticoncepción más usada en España.

El experto se ha pronunciado así durante el workshop «Balance beneficio-riego de la anticoncepción. Mitos y realidades», organizado por Bayer. «La edad actual de inicio de las relaciones sexuales se sitúa entre los 15 y 16 años y el uso de estos métodos es como una 'U', ya que las más jóvenes y las de edad avanzada las que menos los suelen usar», ha explicado.

De hecho, Haimovich ha señalado que, después del preservativo, o bien no se utiliza ningún método, o se usan los métodos hormonales combinados u otros a largo plazo. En este punto, ha avisado de que los abortos que se producen no suelen ser por un fallo del método, sino por un mal uso del mismo.

Respecto a los mitos originados entorno a la anticoncepción, el ginecólogo ha negado que la píldora engorde, «aunque sí puede en algunos casos retener líquidos», y que los DIU no puedan ser usado por adolescentes, recordando que ya se están comercializando este tipo de dispositivos dirigidos para ellas.

El método Essure es seguro
Otro de los métodos comentados por el ginecólogo ha sido el «Essure», comercializado por Bayer y del que recientemente han aparecido informaciones sobre los posibles peligros de su uso.

Se trata de un dispositivo dinámico que contiene un muelle expandible de níquel-titanio y en su interior fibras de polietilentereftalato (PET), que se ancla en las trompas de Falopio a través del cuello uterino, de modo que las fibras de PET ocasionan una reacción local del tejido que, tras un periodo de tres meses, provoca la oclusión de la trompa lo que genera el efecto anticonceptivo. Se implanta de forma ambulatoria en la consulta médica, generalmente sin ningún tipo de anestesia.

Tanto en Estados Unidos como en España han aparecido grupos de mujeres denunciando que este método les ha ocasionado dolores, alergias y diversas complicaciones. Unas quejas que, según ha asegurado el doctor, vienen impulsadas por intereses de gabinetes de abogados y que "no son ciertas" ya que, si lo fueran, se hubiera prohibido su comercialización, hecho que no ha ocurrido.

Además, Haimovich ha informado de que las críticas provienen de páginas de Internet a las que no pueden acceder los profesionales médicos, «porque les echan», y en las que sí se pueden poner todo tipo de comentarios «sin que haya ningún filtro, ni control».

«Yo he puesto 1.000 'Essure' y sólo ha dado problemas a una paciente. Además, cuando se va a implantar las mujeres deben firmar un exhaustivo consentimiento informado, por lo que están totalmente informadas de los posibles riesgos que puede ocasionar, y que no son más que los que pueden provocar cualquier medicamento u otro método anticonceptivo», ha recalcado.

Ahora bien, el doctor ha reconocido que en algunos casos se hanproducido complicaciones con el «Essure» porque no han sido bien implantados, por lo que ha subrayado la importancia de que este acto sea llevado a cabo por profesionales entrenados. Además, ha advertido de que no todas las mujeres son candidatas a implantárselo como, por ejemplo, aquellas que tienen sospecha de embarazo, han dado a luz o han tenido un aborto seis meses antes, aquellas con la trompa de Falopio obstruida, que tengan miomas dentro de la matriz o enfermedades sistémicas, entre otras.

Precisamente, Haimovich ha informado de que en Cataluña se está creando un protocolo específico para el uso adecuado de este dispositivo y donde se especificará a qué mujeres se les puede poner y a cuáles no. «Esperamos que, una vez finalizado, lo podamos trasladar al conjunto de España», ha recalcado, para zanjar insistiendo en la seguridad de este dispositivo y en que si tuviera efectos secundarios graves se hubiera retirado del mercado.

jueves, 18 de agosto de 2016

Reglas de oro para vivir en pareja

No es fácil mantener y conservar el amor en la pareja, aunque el ser humano haya nacido para vivir acompañado por esa persona que es especial entre todas las demás, que nos completa, que da sentido a nuestra vida y nos hace feliz. El camino del amor tiene muchos baches y cada pareja también. Ese es el territorio que mejor conoce el psicólogo Joan Garriga tras más de quince años trabajando con parejas y ayudándolas a conseguir una relación más sana y consciente. En su nuevo libro «El buen amor en la pareja» se adentra precisamente en los recovecos del buen amor, un amor que se reconoce «porque en él somos exactamente como somos y dejamos que el otro sea exactamente como es».

Como epílogo en ese libro del buen amor, que habla de las diferentes formas que existen de ser pareja y de encontrar la propia fórmula, la que a cada uno le haga feliz, de estar con alguien, nos ofrece las reglas de oro para vivir hoy en pareja:

1. Sin ti no podría vivir/Sin ti también me iría bien: Somos dos adultos que nos sostenemos sobre nuestros propios pies, no dos niños buscando a sus padres. Sin ti también me iría bien, pero me alegra el corazón que sea contigo y que estemos juntos.

2. Te quiero por ti mismo... bueno a pesar de ti mismo: Es un regalo enorme amar las sombras del otro, su ego, sus dificultades y ser compasivos con ello, porque eso significa que somos capaces de reconocer al otro miembro de la relación en su realidad más sombreada. La pareja es un campo de crecimiento en el que se van limando las asperezas del ego gracias a que el amor compartido es capaz de soportarlas.

3. Hazme feliz/Siento el deseo espontáneo de que seas feliz: La pareja no está pensada para darnos la felicidad, aunque si sabemos conjugar todas sus dimensiones experimentamos algo que se acerca a la dicha. Sentimos que pertenecemos a algo, que hemos creado una intimidad, un vínculo, y que construimos caminos de vida.

4. Quiero una pareja/Mejor me preparo para ser pareja: El exceso de «yo» y de individualidad por encima del sentido del «nosotros» convierte a la pareja en un campo increíble de libertad y al mismo tiempo nos expone a más y más soledad e incertidumbre. Las dos cosas al mismo tiempo. Si quieres tener pareja, trabaja en tu interior para encontrar tu propio tono y manera para ser compañero o compañera, y lo demás se te dará por añadidura.

5. Te lo doy todo/Mejor dame lo que me mantiene en el mismo rango que tú: La pareja es una relación de igualdad en la que hay que procurar que haya un intercambio de equilibro y justicia para preservar la paridad de rango. Dar mucho puede generar en el otro un sentimiento de deuda y empequeñecerlo. Mejor dar lo que el otro puede devolver de alguna manera, puesto que con el intercambio fértil crece la felicidad.

6. Dámelo todo/Dame lo que tienes y eres y yo puedo compensar para mantener en mí dignidad: Cuando alguien en una relación lo pide todo del otro, debemos sospechar dos cosas: la primera, que esa persona es un niño y, la segunda, que esa persona sin duda no va a tomar y apreciar lo que se le da, porque está anclada en un guión de insatisfacción que se nutre de demanda, la cual, aunque sea atendida, no satisface. Mejor el intercambio positivo y gratificante al negativo e hiriente.

7. Ojalá sea intenso y emocional/Ojalá sea fácil: Algunas relaciones discurren con fluidez y facilidad, no chirrían. Son el resultado del encuentro de dos naturalezas que armonizan sin grandes desencajes. Otras veces, todo es difícil, a pesar del amor. Cuando una relación es intensa y emocional, a menudo llega a ser desvitalizante. De hecho, las grandes turbulencias emocionales y los juegos psicológicos desgastantes y fatales tienen que ver con reminiscencias de heridas infantiles y viejos anhelos no colmados.

8. Lucho por el poder/Cooperamos: Demasiados siglos de lucha y sufrimiento entre hombres y mujeres nos convocan a una reconciliación: Es maravilloso cuando en la pareja ambos sienten adentro, de verdad, de corazón, que no hay mejor ni peor y que caminan juntos. No uno por arriba y otro por abajo, no uno por delante y otro por detrás. Cooperan. Son compañeros, amigos, hermanos, amantes y socios. Uno y uno son más que dos. En lo más profundo las mujeres se suelen sentir mejores que los hombres —según mis estadísticas—, pero las más inteligentes se encargan de que sus parejas no lo noten.

9. Yo pienso, tú sientes y ante lo difícil sálvese quien pueda/Reímos y lloramos juntos y juntos nos abrimos a la alegría y el dolor: Las parejas enfrentan en su proceso vital asuntos que en algún momento duelen: hijos que no vienen, abortos, muertes o enfermedades de seres queridos, vaivenes económicos y existenciales…. Son asuntos que ponen a prueba la capacidad de aguante de la pareja y que o bien la fortalecen o bien la derrumban y ponen en ella resentimientos y millas de distancia.

10. Que sea para siempre/Que dure lo que dure: Entrar en el amor de pareja significa también hacerse candidato al dolor de un posible final. Hoy en día se habla de monogamia secuencial, esto es, de que, estadísticamente, cabe esperar que tengamos entre tres y cuatro parejas a lo largo de nuestra vida, con el consiguiente estrés y tránsitos emocionales complejos que ello conlleva. Cuando no hay un contrato institucional de por medio, tenemos una oportunidad de crear a la pareja cada día, a nuestra manera, y de vivir lo que nos permite. Si llega el final, aprendemos el lenguaje del dolor, la ligereza y el desapego, para luego volver de nuevo al carril del amor y de la vida.

11. Primero los padres o los hijos y luego tú/ Primero nosotros, antes que nuestras familias de origen y que nuestros hijos en común: Conviene saber que el amor se desarrolla mejor en universos de relación ordenados: que los padres sean padres y que los hijos sean hijos, que la pareja que se ha creado (que puede incluir a hijos de anteriores relaciones) tenga prioridad frente a parejas anteriores o frente a las familias de origen. Que el pasado sea honrado y labre un buen presente y un buen futuro. Algunas personas dan más importancia a los hijos en común que a los anteriores, lo cual acaba creando malestar en todos. Al mismo tiempo, una pareja posterior debe saber que tiene más posibilidades de ocupar un buen lugar si asume que los hijos de su pareja estaban antes y respeta su prioridad.

12. Te conozco/Cada día te veo y te reconozco de nuevo: Algunas parejas no se relacionan con la persona que tienen al lado, sino con las imágenes interiores que se han ido formando de esa persona a lo largo del tiempo. Viven en el pasado y se olvidan de actualizarse cada día. Para evitarlo, ayuda, y mucho, abrir la percepción a cada instante nuevo y no dar a la otra persona por supuesta. El otro se ilumina cuando le reconocemos y le descubrimos como nuevo, y de este modo también nosotros nos volvemos nuevos y jóvenes.

martes, 16 de agosto de 2016

Jóvenes tienen menos sexo que sus padres, según estudio


La Tercera / Paulina Supúlveda G.
En una sociedad hipersexualizada, donde desde la publicidad de cerveza a la propaganda de celulares recurre a mensajes sexuales, predomina la idea que los llamados millennials, la generación que hoy tiene entre 17 a 34 años, están muy interesados en el sexo.

Pero la percepción podría ser errada. Así al menos lo determinó un estudio de la Universidad de San Diego (EE.UU.), realizado a más de 26 mil personas, que estableció que los jóvenes de esta generación están teniendo menos sexo que sus padres o que la generación anterior.

Esto no quiere decir que la mayoría de la generación de jóvenes millennials están teniendo menos relaciones sexuales que las generaciones anteriores, señaló la autora del estudio, Jean Twenge. "Simplemente significa que parte de las personas nacidas en la década de 1990 que no están teniendo sexo es más grande que un grupo similar de décadas anteriores”, indicó al diario The New York Times.

Resultados
La investigación estableció, por ejemplo, que el 15% de los jóvenes entre 20 y 24 años de ese país no tenía una pareja sexual a los 18 años. Un porcentaje que supera a la llamada Generación X (nacidos entre 1965 y 1981), donde sólo un 6% señala que no tenía pareja sexual a la misma edad.

Los hallazgos cuestionan "la noción generalizada de que la generación del milenio es la generación ‘conectada’, que se popularizó por aplicaciones como Tinder y otras, que sugieren que van en busca de relaciones rápidas y sexo casual frecuente”, señaló el coautor del estudio Ryne Sherman, psicólogo de la Universidad Atlántica de Florida (EE.UU.).

Un grupo, dice la investigación, que cuenta con más conocimiento de las enfermedades de transmisión sexual, que tiene fácil acceso a la pornografía y que muestra diferencias en las definiciones de lo que el sexo es y no es (por ejemplo, el sexo oral frente a la relación sexual).

Generación chilena
Conocer lo que ocurre en Chile es complejo por la falta de estudios sobre la vida sexual de los chilenos. Pero en 2015 la Encuesta sobre Comportamiento, Deseo y Satisfacción Sexual de la Universidad de Santiago, mostró que el 23% de las mujeres y el 9% de los hombres declararon "no haber tenido relaciones sexuales -con penetración- en los últimos 12 meses”.

Camila Mella, socióloga que participó en el estudio, señala que al considerar a los entrevistados entre 18 y 30 años (los millennials chilenos), el 13% de ellos y el 10% de ellas declaró no haber tenido sexo en el último año. "Estos porcentajes sólo son superados por los entrevistados de más edad (de 61 o más años), en donde el 16% de ellos y el 58% de ellas declara lo anterior”.

No tener una pareja sexual a los 18 años no indica que no tengan relaciones sexuales, sino que hay un concepto más variado sobre cómo vivir la sexualidad, aclara Mella. "No todo se reduce al sexo con penetración y las nuevas generaciones, especialmente las mujeres, realizan esta distinción”.

Tienen mayor conocimiento y responsabilidad respecto a la vida sexual, dice la socióloga, "en contraposición al poco conocimiento que tienen los adultos mayores sobre enfermedades de transmisión sexual”. A su vez, liberación sexual no es sinónimo de promiscuidad, "pero sí a un desapego de la reproducción y del amor romántico”, explica.

Lucio Gutiérrez, psicoanalista y doctor en psicoterapia de la Universidad Católica, dice que con la llegada de la cultura de la virtualidad, no se puede hablar simplemente de más o menos sexo, ni siquiera de más o menos intimidad. "Aunque uno podría estar tentado a suponer un mundo ‘menos íntimo’, creo que la experiencia con jóvenes nos muestra que ellos claramente discriminan, por ejemplo, entre los ‘amigos’ de Facebook y los ‘amigos-amigos’”.

El estudio revela, dice Gutiérrez, que los millennials no son livianos, ni descomprometidos. "Parecen estar tratando de vérselas con preguntas sumamente difíciles de responder respecto a la sexualidad como: ¿Qué se considera un acto sexual hoy? ¿Dónde se marca la distinción de lo que es estar en una relación? O, ¿qué se espera de una relación?”, afirma el investigador.