Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

domingo, 23 de abril de 2017

Un pene pequeño ¿Qué dicen ellos?

"Es muy difícil señalar un momento concreto en el que comencé a preocuparme. Era un chico muy tímido y nunca me sentí cómodo en los vestuarios de la escuela",

le contó Smith, un ciudadano británico a BBC Mundo, asegurando que no relacionó la "ansiedad sobre su imagen corporal" con el tamaño de su miembro viril hasta el final de su adolescencia. Fue entonces cuando un amigo le hizo un comentario jocoso sobre lo poco abultado que era, y las preguntas comenzaron a rondar en su cabeza: "¿Tengo el pene pequeño? ¿Qué significa ´pequeño´?" Interrogantes que lo persiguieron durante mucho tiempo.

Hasta que finalmente logró afrontar la situación y hasta reírse del asunto.

Smith dice que el hecho de ser consciente de que tenía un pene pequeño dificultó sus relaciones amorosas "y convirtió el sexo en todo un desafío". "Me sentía constantemente avergonzado, así que casi nunca iba al gimnasio y raramente utilizaba los urinarios públicos", admite. "Y, cuando lo hacía, veía cómo otros hombres se burlaban de mí. No a menudo, pero es el tipo de cosas que se te quedan grabadas en la cabeza".

Según la Revista Británica de Urología (BJU, por sus siglas en inglés), para que un pene se considere "pequeño" debe medir menos de 9,16 centímetros en reposo. De acuerdo con David Veale, doctor del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Londres, y autor de un estudio sobre las longitudes del pene, publicado en 2015, el tamaño promedio a nivel mundial de un pene flácido es de 13,12 centímetros, sin tener en cuenta diferencias raciales.

Según Veale, un 2,28 por ciento de la población masculina tiene micropene (menos de cinco centímetros sin erección), lo cual puede ser "devastador para el sentido de masculinidad de la persona", le contó el experto a BBC Mundo.

Sin embargo, el argentino Enrique Fabián Bonaño, de la Asociación Española de Andrología (ASESA), sostiene que "no hay una medida estándar".

Según él, en el caso del micropene, "existen técnicas quirúrgicas que, en manos hábiles, pueden ayudar", aunque admite que no es "muy partidario" de este tipo de procedimientos, "al no tener constancia de resultados realmente satisfactorios".

Por otra parte, Velae dice que "son muchos los hombres que acuden a la consulta de urólogos y sexólogos preocupados por el tamaño de su pene, a pesar de tener un tamaño normal".

"Este trastorno se conoce como el síndrome del pene pequeño (SPS, por sus siglas en inglés), y los hombres afectados pueden ser también diagnosticados con dismorfia corporal (BDD), en este caso por una preocupación excesiva y angustia sobre el tamaño de su pene". El experto asegura que la ayuda psicológica para quienes sufren esta ansiedad es "muy necesaria".

EXPRESAR LOS COMPLEJOS

La primera persona con la que Smith habló abiertamente sobre el tema fue su mujer, con quien lleva 18 años casado. "Cuando tienes un secreto, hay momentos en los que continúas una conversación dentro de tu cabeza y tú mismo te menosprecias", explica.

"Pero cuando compartes ese secreto con alguien, ya no sucede de la misma forma". Smith cuenta que cuando lo habló con otras personas no se sintió verdaderamente comprendido. Al menos, hasta que comenzaron a entender que se trataba de "una cuestión delicada". "No tuvieron que vivir con esa preocupación durante toda su vida; pensaban que no podía ser un problema tan importante".

Pero Smith descubrió que, cuanto más hablaba sobre ello, más se percataba de que, en realidad, era "una cuestión menos relevante para los demás de lo que pensaba". "La mayoría de la gente bromea sobre penes pequeños porque les parece divertido, no porque quieran humillar o hacer sentir mal a quienes están a su alrededor", explica. (...)

Aunque admite que existen "presiones sociales" y una "imagen idealizada del tamaño del pene” difundida por los medios de comunicación" –lo que distorsiona la visión “lo que es normal"–

la manera de afrontarlo, aconseja, es con "honestidad y franqueza".

Sin tabús

En marzo del 2016 Smith organizó un evento en Londres: la primera "Gran fiesta del pene pequeño".

El objetivo era permitir a los hombres hablar francamen-te sobre su cuerpo y sobre el tamaño de su pene sin sentirse acomplejados.

Más de 100 personas (tanto hombres como mujeres), dice Smith, compartieron una noche de poesía, comedia y música en torno al tema que los convocó: penes pequeños.



La manera de dormir delata el estado de la relación

Cada miembro de la pareja duerme en uno de los lados de la cama; la mayoría mira hacia la pared. Uno de los dos suele dormirse justo en el borde de la cama con al menos una parte del cuerpo colgando. A continuación, algunos ejemplos.



1. El cangrejo. Esta postura tienen muchas versiones, pero ninguna implica contacto físico. Las personas que se acuestan de esta forma necesitan más espacio y libertad. Sus parejas, sin embargo, prefieren los mimos.



2. El techo. Ambos compañeros se acuestan sobre la espalda y ella se acurruca sobre la zona de la axila de él. Con frecuencia, esto solo sucede mientras se quedan dormidos. Es una clara indicación de predominio masculino y entrega femenina.



3. Charla de almohadas. La pareja se acuesta cara a cara sin tener contacto físico. Esto suele suceder en las primeras etapas de la relación. Estas parejas tienen mucho que decirse y les gusta mirarse a los ojos.



4. El nudo del amor. Ambos se acuestan mirándose de frente, mientras que sus piernas forman un nudo. Una vez que han alcanzado el sueño profundo, el nudo tiende a deshacerse. Esta postura revela una relación amorosa entre iguales y que existe un latente deseo erótico.

Mujeres tienen menos orgasmos que hombres

Cada vez más estudios están aportando evidencia sobre cómo el orgasmo de los hombres durante el sexo es más frecuente que el de las mujeres. De acuerdo al artículo “¿Quiénes tienen más orgasmos, quiénes menos y por qué? en CNN, el 40 por ciento de las mujeres experimenta disfunción sexual, asociada con una dificultad crónica para alcanzar el orgasmo.

Los expertos están ofreciendo algunas respuestas. El profesor asistente de psicología en la Universidad Chapman, David Frederick, señala que "todos los grupos de hombres – gay, bisexual, heterosexual – llegan al orgasmo en más ocasiones que todos los grupos de mujeres".

David Frederick dice que las mujeres lesbianas experimentan orgasmos más a menudo que las mujeres heterosexuales, pero menos a menudo que los hombres. Señala que el orgasmo de las mujeres es el foco de la especulación bastante intensa. Cada mes, docenas de revistas y artículos en línea resaltan las diferentes maneras de ayudar a las mujeres a alcanzar el orgasmo con más facilidad.

El experto dijo que "las mujeres tienen mayor insatisfacción corporal que los hombres y esto puede afectar la satisfacción sexual y la capacidad de experimentar orgasmos si la gente se está enfocando más en estas preocupaciones que en la experiencia.

Agregó que hay más estigma contra las mujeres que inician el sexo y expresan lo que quieren sexualmente. Además, una cosa que sabemos es que en muchas parejas hay una discrepancia de deseo: una pareja quiere sexo más a menudo que la otra. En los heterosexuales, esa persona suele ser el hombre.

Por lo tanto, una mujer puede tener relaciones sexuales con su pareja cuando no está necesariamente de ánimo, y entonces puede ser menos probable que alcance un orgasmo.

También existe la idea de que el orgasmo masculino ayuda a facilitar la reproducción, ya que es invariablemente requerido para la eyaculación. Para las mujeres, sin embargo, no hay un vínculo claro entre el orgasmo y la reproducción, dijo Frederick. "Pero hace millones de años, quizás estaban relacionados".

Recordó que "una teoría es que en los antepasados de los seres humanos el orgasmo se producía más fácilmente porque su función era causar la ovulación. Esto ocurre en muchos animales". Una vez que el ciclo menstrual comenzó a regular la ovulación, el orgasmo ya no estaba asociado con la reproducción de las mujeres, lo que permitió que la capacidad y la facilidad del orgasmo se volvieran más variables en las mujeres durante millones de años y es por eso que la frecuencia del orgasmo es mucho más variable en mujeres que en hombres.

Algunas mujeres pueden estar anatómicamente predispuestas a orgasmos regulares, dijo Elisabeth Lloyd, profesora de biología y filosofía en la Universidad de Indiana-Bloomington, que fue coautora de un estudio sobre la anatomía genital y el placer en las relaciones sexuales. Una distancia más corta entre el clítoris y la abertura urinaria, donde se libera la orina, puede aumentar la probabilidad de que una mujer experimente satisfacción, según el estudio publicado en la revista Hormonas y Comportamiento en 2011.

Lloyd analizó datos de dos estudios sobre la relación entre la anatomía y el orgasmo en mujeres con ayuda de su coautor Kim Wallen, profesor de psicología y neuroendocrinología conductual en la Universidad de Emory. "Encontramos que la distancia entre el clítoris y la abertura urinaria, que se llama CUMD, indica si una mujer está o no inclinada a tener un orgasmo con una relación sexual o no, y si es inferior a dos centímetros, entonces probablemente va a tener un orgasmo con el coito".

Aclaró que si está tres centímetros por encima, entonces es probable que no vaya a tener un orgasmo con las relaciones sexuales. "Esas fueron nuestras conclusiones, que han sido confirmadas a través de otras pruebas, lo que significa que si una mujer no tiene un orgasmo de relaciones sexuales, no es su culpa. Tiene que ver con su anatomía".

jueves, 20 de abril de 2017

La diferencia de edad se acorta con madurez



40 y 20 es el amor lo que importa y no lo que diga la gente’, cuenta la canción del mexicano José José y con la misma premisa la psicóloga Lizette Gallegos y el psicólogo Roberto Peña, ambos terapeutas familiares, exponen que las relaciones intergeneracionales —es decir entre personas con marcadas diferencias de edad— pueden ser exitosas y llenas de felicidad, pero para ello lo primero es “destronar los prejuicios”.

“Deben borrarse las ideas de ‘el o la joven casafortunas’ y la del ‘viejo rabo verde’ o ‘la asaltacunas’ porque así la sociedad ejerce prejuicios sobre amores con diferencias generacionales, lo que además puede llevar a una pareja a contaminarse con esos criterios, resultando la crónica de un fracaso rotundo”, advierte Peña.

La sociedad suele etiquetar estas relaciones como casuales o de interés económico o posición social. “Lo importante es tener en claro en qué se basa la unión para fortalecer los puntos de encuentro y saber manejar los desencuentros así como la opinión de la gente, que es ajena a la relación”, dice Gallegos.

Entonces, cuando dos adultos apuestan por ser pareja, deben estar seguros de que la otra persona corresponde el sentimiento y debe conocer qué intenciones y proyecciones de vida tiene. Para Peña, si hay dudas sobre el otro la relación ya comienza mal y como se sabe, “lo que mal comienza mal acaba”.

Un desafío para quienes se enamoran de alguien mucho mayor o mucho menor es lograr que no exista conflicto de intereses. “Muchas veces la edad es la que determina los gustos, por ejemplo. Las personas más jóvenes tienden a salir y a las fiestas, y las mayores, al reposo. Aquí puede haber un problema, pero todo se resuelve cuando hay voluntad de ambas partes y se cede”, dice el terapeuta de pareja.

Por su parte, Peña indica que la edad no determina los intereses. “La personalidad no se marca únicamente por la edad o generación. Hay jóvenes que prefieren una vida sana, más reposada y personas mayores que están más desatadas. Una mujer de 30 años y un hombre de 50 pueden tener gustos similares sin importar las décadas que los separan. Por ejemplo, ambos pueden disfrutar del cine, de un paseo o de fiestas y de una vida social activa”. Pero, si las personalidades son diferentes se pueden hallar puntos de encuentro. Ambos especialistas coinciden en que si hay un sentimiento fuerte cualquier dificultad se resuelve. “Todo es voluntad, si hay una construcción sólida como pareja habrá la confianza para que cada quien realice sus actividades y así nadie se frustre ni se sienta en la obligación de participar en lo que no le agrada”, comenta Peña.

Espere…

Lo que no se debe postergar o dejar de lado es compartir, principalmente en lo que les gusta a ambos, en aquello que es común, así se alimenta la relación.Entre las ventajas de este tipo de relaciones, Gallegos señala los complementos. “La persona mayor puede encontrar en la relación con alguien más joven aventura, energía, sueños, esperanzas; la alegría propia de la juventud y fortalecer su autoestima. Para la más joven puede significar la apertura a horizontes intelectuales, culturales, sociales, laborales nuevos en su vida”. Lo que sí es cierto es que para el éxito de estas relaciones se necesita madurez, compromiso y flexibilidad, una mente abierta.

Los más común en estos vínculos —según la experiencia de Peña en las terapias de parejas de este tipo— es que pese a los estilos de vida y preferencias similares, la generación marca la percepción sobre el mundo de cada uno. “Va más allá de lo que gusta o no, es lo que lleva una generación porque cada uno responde a un tiempo y una época. Si uno de los integrantes se crió en un ambiente conservador actuará así, mientras si la otra parte creció con menos presión será más resuelta. Esto se aplica a la religión, afinidad política e interacción con otros”.

Otro aspecto a considerar es lo fisiológico, ya que el tiempo no pasa en vano y el envejecimiento es inevitable. “La sexualidad está ligada a lo fisiológico y al desempeño sexual y la reproducción, si se quiere tener hijos, se verán afectadas”.

Quede claro que con voluntad y amor todo se puede, así sea 40 y 20 o 30 y 50 o más o menos, el amor no tiene edad ni tampoco la madurez para asumir una relación.

Sexo ¿Por placer o por amor?

Ay el sexo! Algunos consideran que se puede sentir placer al momento del encuentro íntimo con otra persona, sin que exista algún sentimiento. Otros dirían que ambos van de la mano: el sexo siempre tiene que ser con amor.

¿QUIÉN TENDRÁ LA RAZÓN?

En honor a la verdad, ambos. Nos hemos acostumbrado a justificar el sexo cuando hay amor de por medio, pero la realidad refleja que existen relaciones sexuales sin este sentimiento, es decir, por puro placer.

La práctica sexual no necesariamente tiene que estar relacionada con el amor. Hay que recordar que este sentimiento no nace a primera vista, ni se experimentará solo por el hecho de tener un encuentro sexual, no hay que idealizar. Pero es necesario que cada persona decida por sí misma mantener o no dicha relación sexual y además tenga bien claro los motivos de su decisión.

Por otro lado, sabemos que el enamoramiento involucra varios elementos: se comparte tiempo, ilusiones con la persona amada y se hacen planes juntos, discuten pero también se desean. En las relaciones sexuales pueden confluir pensamientos, sentimientos y sensaciones que se convierten en la base de una excelente manera de comunicarse o expresar su interioridad.

El sexo es parte de la vida de pareja, y también, una manera de expresar cariño, ternura y afecto al ser amado. Complementa la relación amorosa.

En realidad, cada persona decide si acepta dichas relaciones, si involucran amor o no, en su vida. Aunque, en ambos casos debe ser consciente y responsable.

La situación sentimental de cada persona interfiere directamente en el disfrute de una relación sexual. No quiere decir que si estamos solteras no vamos a disfrutar plenamente de un encuentro, o que si estamos comprometidas en cuerpo y alma con un amor, entonces vamos a tener sexo placentero garantizado hasta la muerte. Todo puede variar en cualquiera de las dos situaciones; lo importante es entender cuál es nuestra necesidad en cada etapa de la vida y qué tipo de relación nos beneficia más.

Sexo con amor

“Cuando la relación sexual está basada en el amor, el sentimiento puede potenciar algunas sensaciones eróticas; te preocupa más la satisfacción de tu pareja y disfrutas tanto el antes, como durante y el después”, dice el sexólogo Ezequiel López Peralta. Esa es una de las diferencias sustanciales entre el sexo por placer y el sexo con amor.

En una relación donde priman el amor, el cariño y la confidencialidad, los actores pueden ser más generosos entre ellos. “Es notable la diferencia en el posorgasmo de una relación no amorosa, te dan ganas de salir volando, todo lo contrario a una donde prevalece el amor”. En el sexo donde hay cariño mutuo prima el bienestar del otro, muchas veces, incluso, por encima del propio, lo que puede resultar contraproducente, pues se puede llegar a ocultar la insatisfacción de alguno de los dos sólo por no lastimar a la pareja.

Muchos de los problemas que aparecen en este tipo de encuentros están relacionados con la monotonía, cosa que no sucede cuando se tiene sexo por placer. “Lo que disminuye la fogosidad en la actividad coital tiene que ver más con la rutina o las situaciones y procesos externos a la relación”, afirma la sexóloga María de la Paz Serpa.

SEXO POR PLACER

“El placer es una de las dimensiones esenciales del sexo, así que su búsqueda es algo natural en hombres y mujeres, es parte de un instinto que siguen quienes se lo permiten.

Desafortunadamente, si esta búsqueda proviene de una mujer, muchas veces está mal visto, debido a factores estrictamente culturales. El hombre machista, inseguro por definición, no permite la expresión sexual de la mujer, porque le genera miedo y siente que pierde el control”, no miente el sexólogo Ezequiel López Peralta, al referirse al tema.

Una sociedad machista como la que padecemos censura en ocasiones a la mujer que refleja una necesidad de tener encuentros simplemente porque quiere recibir momentos de placer. Y aunque esta tendencia se está transformando (afortunadamente), aceptarlo a viva voz puede generar juicios de valor e incluso puede disminuir la búsqueda de este objetivo por temor.

El sexo visto solamente desde la perspectiva del placer, despojándolo de cualquier sentimiento de culpa o vergüenza (como debería ser), genera mayor autoestima y mejor estado de ánimo. Mejora la actividad circulatoria, el sistema inmunológico, el sueño, el manejo del estrés, entre otros miles de beneficios. La experta María de la Paz Serpa confirma la idea: “Si se trata de personas maduras, que saben lo que quieren y cómo lo quieren, no hay manera de que las cosas salgan mal, todo lo contrario”.

Vivir la sexualidad desde la premisa del goce no tiene contraindicaciones si se aterrizan las expectativas. Los problemas aparecen cuando alguno de los dos involucrados espera situaciones que no van a suceder y que no han sido contempladas por el otro. Las reglas deben estar sobre la mesa cuando se trata de sexo de carácter placentero, así nadie saldrá lastimado y el disfrute será completo.

martes, 18 de abril de 2017

Mitos comunes sobre la impotencia sexual

Quizás lo que la mayoría de los médicos les dicen a sus pacientes cuando les hablan de su incapacidad para tener y mantener una erección es que no hay nada de qué avergonzarse y que, de hecho, el plantearlo puede llevar a detectar un problema incluso más grave, menciona la BBC. Se trata de un trastorno muy común y que millones de hombres han experimentado al menos en algún momento de sus vidas. Los especialistas dieron su criterio sobre algunas creencias comunes acerca de la impotencia.
1. Es un problema de los viejos. No, aunque es un problema muy común, particularmente en hombres mayores, los jóvenes también pueden sufrir de disfunción eréctil. Según el Servicio de Salud del Reino Unido (National Health System, NHS), se calcula que la mitad de todos los hombres de entre 40 y 70 años lo sufren en algún grado

La terapeuta psicosexual Angela Gregory, quien atiende casos de disfunción eréctil referidos por el NHS, contó que en los últimos cinco años hubo un aumento de la cantidad de hombres jóvenes con problemas de disfunción eréctil. "Estos hombres jóvenes no tienen ninguna enfermedad orgánica, ya que han sido examinados por sus médicos de cabecera y todo está bien"

Sus hábitos de masturbación y consumo de pornografía pueden ser la causa de sus problemas a la hora de mantener una erección con su pareja.
2. La impotencia es un problema eminentemente psicológico. Es un mito que se ha mantenido con los años. Según la primera encuesta global sobre las percepciones de los hombres sobre la disfunción sexual, realizada en 1998 y cuyos hallazgos se presentaron en la cumbre de la Sociedad Internacional para la Investigación de la Impotencia en Ámsterdam, muchos hombres dijeron que la impotencia sexual "está en la mente".
Si bien es cierto que entre las posibles razones de la disfunción eréctil están el estrés, los problemas de pareja, la ansiedad y la depresión, las causas fisiológicas juegan un papel clave. Como explica el NHS, hay que estar atentos a las circunstancias en que se produce la disfunción

La publicación especializada de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, indica que las enfermedades cardiovasculares son una causa común de la disfunción eréctil. Hasta en 30 por ciento de los hombres que han visitado al doctor por este problema, esa misma condición se ha convertido en la primera pista de que tienen una enfermedad cardiovascular.
3. Es suficiente con tomar los remedios que venden en la farmacia para la impotencia. No. La NHS explica que los fármacos como el citrato de sildenafilo, también conocido como Viagra, pueden ser usados en al menos 66 por ciento de los casos. Sin embargo, es recomendable pedir que un médico analice su estado de salud antes de tomar cualquier medicina

En casos de problemas cardíacos y otros cuadros clínicos, las medicinas contra la impotencia pueden tener efectos adversos en el paciente. Además, las pastillas no son el único tratamiento disponible. Las bombas de erección al vacío que estimulan el flujo sanguíneo hacia el pene y que provocan una erección también son exitosas en 90 por ciento de los casos.
4. El ejercicio físico puede ayudar a reducir los problemas de impotencia. Sí. Hay hombres que, como señala la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, han visto una mejoría "simplemente con perder peso y hacer más ejercicio". Un suelo pélvico fuerte mejora la rigidez durante la erección. Y al hablar de actividad física no solo se refiere a desempeñar actividades moderadas como caminar, nadar o trotar, por citar tres ejemplos, sino también a los ejercicios del suelo pélvico

Se ha comprobado que al trabajar el suelo pélvico también se logra tener un mayor control de la vejiga y se podía disfrutar más de las relaciones sexuales. Sin importar el género.

¿Cómo hacer para que tu relación dure más?

No falla, cuanto más enamorados estamos, más miedo tenemos de que acabe. Es un sentimiento normal y le pasa a casi todo el mundo. Y es que nadie quiere que termine lo bueno, ¿verdad? Si estás con esa persona especial y crees que puede ser la defini- tiva, ya sabes lo que dicen: el amor, como las plantas, hay que regarlo cada día. Por eso, para que tu relación vaya siempre adelante, lee estos cinco consejos para conservar el amor.

ACEPTAR SU HUMANIDAD

Cuando estamos en el periodo de enamoramiento, vemos a la otra persona perfecta, como la mujer o el hombre ideal que hemos estado buscando. Pero, poco a poco, nos vamos dando cuenta de que esto no es así, y que por muy maravillosa que sea la otra persona, todos tenemos, además de nuestras virtudes, nuestros defectos, porque somos humanos y hay que aceptarlos y quererse así, pues si aceptamos nuestra propia humanidad, aceptaremos la del otro.

NO INTENTES CAMBIARLO

Las relaciones se establecen desde la parte más genuina de nosotros

y cuando nos sentimos aceptados, nos sentimos también queridos. Sin embargo, cuando alguien ve como intentan cambiarle, puede sentir que no es del todo amado. La consecuencia que esto produce es que las relaciones se distancien. Intentar cambiar al otro es imposible y una pérdida de tiempo y energía. Un cambio, solo puede iniciarse cuando uno realmente está decidido a hacerlo, y no porque se lo digan o lo deseen otras personas.

NUNCA OBLIGAR A ELEGIR

Obligar a una persona a que se aleje de alguien o se prive de algo que le

encanta o quiere, es casi firmar la sentencia de muerte en una relación. Cuando no soportamos eso que a él o a ella tanto le gusta, hasta el punto de no poder vivir con ello, mejor será que nos marchemos. Si ponemos a esa persona a elegir, pueden pasar dos cosas, que escoja lo que no queremos y se vaya, o que se prive de eso que le apasiona y recuerde siempre cómo se le puso entre la espada y la pared para dejarlo, lo que se convertirá en reproches, tristeza y emociones.

ESCUCHA, CALLA Y RESPETA

Una forma muy sencilla de evitar los conflictos es no opinar sobre la familia o amigos de los demás. No debemos nunca hacerlo aunque nos lo pidan. Nos podemos ver en la tesitura de un conflicto entre nuestra pareja y otra persona, con quién este tenga algún vínculo emocional. En muchísimas ocasiones, ante esto, nosotros tenemos que escuchar y callar. Porque los sentimientos que tenga con esa persona, con su familia o con sus amigos, solo los entenderá él, o ella misma y puede resultar difícil de comprender para los demás desde fuera.

Por este motivo, él o ella puede perdonar, pasar por alto, algo que tú crees que nunca harías. Esta situación hay que respetarla, y nuestra opinión en contra, no va a tener ningún efecto positivo en la relación.

PONTE EN EL LUGAR

Cuántas discusiones se evitarían, si aprendiéramos a ponernos en el lugar de la otra persona, a entender por qué alguien dice lo que dice, por qué actúa de determinada manera y respetarlo. Las personas siempre pueden llegar a un entendimiento, aunque parezca imposible, si hacemos un esfuerzo por intentar comprender su punto de vista.